19 de julio

 Con el cambio horario, llegamos de madrugada (06 am) a Bangkok. Lo primero que hacemos es coger algo de efectivo en el aeropuerto (no demasiado, ya que el cambio no es demasiado bueno, 36 bats por euro) y una tarjeta para tener datos móviles. Yo la compré con la compañía TRUE, 600 bats por 30GB y 15 días, aunque lo malo es que no permiter compartir internet.

A pesar de estar advertidos, cometemos el error de coger un taxi oficial (los verdes y amarillos) con taxímetro, en vez de usar la aplicación Grab. El transfer al hotel nos cuesta el triple que con Grab, aunque afortunadamente admiten tarjeta de crédito.

Nos alojamos en el LOBSUEK hostel por la ubicación, cerca del centro histórico y de la Khao San Road, la calle donde se citan todos los turistas. El hostal no deja de ser eso, un sitio básico para mochileros, creo que sería el único alojamiento que no repetiría. Después de descansar un poco, nos acercamos a Khao San Road, que básicamente es una calle llena de comercios. Aquí los cambios de moneda que se ofrecen son mucho mejores (39 bats por euro). La zona además refleja lo que es Bangkok, una ciudad de enormes contrastes, con rascacielos gigantes y zonas bastante más deprimidas. Basta con ver las líneas de autobuses 68 y 85 que paran en la misma parada. De camino también visitamos el templo de Wat Bowonniwet.

Después de comer algo en un puesto callejero, nos acercamos al Gran Palacio. La entrada cuesta 500 bats y hay que respetar las normas para todos los templos (pantalones por debajo de la rodilla, no llevar hombros al aire) así que me toca comprar un pantalón largo a una de las múltiples personas que los venden por los alrededores (100 bats). 

Después de la visita al palacio decidimos coger un barco de larga cola (longtail boat) que te dan un paseo por los canales de Bangkok. Después de regatear bastante, sacamos un viaje privado para cuatro por 1200 bats. Otra opción es coger los transportes públicos fluviales, que, por un precio entre 15 y 30 bats por persona, te hacen un recorrido por los canales, aunque no es tan detallado como el privado.

Después de descansar en el hostal, salimos hacia Khao San Road pero, antes de llegar, nos encontramos con un mercado callejero en la plaza de Thanon Sipsam, con todo tipo de puestos de comida -incluidos bichos-, así que decidimos cenar aquí, acompañándolo de cervezas del 7-eleven (el 24 horas por excelencia en Tailandia y Camboya). Aquí nos tomamos posiblemente el mejor Pad Thai del viaje.

Después de la cena, seguimos hasta Khao San Road, donde comprobamos que efectivamente es famosa por su animación nocturna.